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Santuario de Fátima

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Lugares de culto y oración

Lugares de culto y oración
 

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Basílica de Nuestra Señora del Rosario de Fátima

La Basílica de Nuestra Señora del Rosario de Fátima se levanta en el lugar donde los tres pastorcitos saltaban «haciendo una pared» el día 13 de mayo de 1917 cuando vieron un relámpago repentino que los sorprendió e hizo que agrupasen al rebaño, para regresar a casa, con el miedo de que lloviese.

El proyecto fue concebido por el arquitecto Gerardus Samuel van Krieken y continuado por  João Antunes. La primera piedra fue bendecida el 13 de mayo de 1928 por el arzobispo de Évora y la dedicación se celebró el 7 de octubre de 1953. El título de la basílica le fue concedido por Pío XII, por el breve Luce Superna, de 11 de noviembre de 1954.

El edificio tiene 70,5 metros de longitud y 37 de ancho y fue totalmente construído en piedra caliza de la región, blanca de mar.

Particularidades exteriores

La torre tiene 65 metros de altura, está rematada por una corona de bronce de 7 toneladas, construída en la Fundición de Bolhão, y coronada por una cruz iluminada. El carrillón está compuesto por 62 campanas, fundidas y endurecidas en Fátima por José  Gonçalves Coutinho, y el reloj es obra de Bento Rodrigues. El monograma NSRF -Nuestra Señora del Rosario de Fátima- que se encuentra en el frontal de la torre es un mosaico y fue hecho en las Oficinas del Vaticano. También ahí se ejecutó el mosaico que se encuentra sobre la entrada principal de la basílica y que representa la Santísima Trinidad coronando a Nuestra Señora. Los ángeles de la fachada son de mármol y de la autoría de Albano França. La estatua del Inmaculado Corazón de María que se encuentra en la torre es obra del padre y escultor americano Thomas Mc Glynn. Esculpida bajo indicaciones de la Hermana Lucía y ofrecida por las católicos americanos, fue bendecida el 13 de mayo de 1958.

 

Aspectos interiores

El templo está constutido por una gran nave con capilla mayor, transepto y dos sacristías, una de las cuales fue convertida en lugar de culto (Capilla de S. José).

Tiene 14 altares laterales -de mármol de Estremoz, Pero Pinheiro y Fátima-; en cada uno de ellos está representado un misterio del Rosario, en bronce bajorrelieves, de la autoría de Alberto Barbosa. El 15º misterio está representado en la bóveda de la capilla mayor, se trata de un altorrelieve de Maximiano Alves. Las vidrieras de los altares laterales representan invocaciones de la letanía de Nuestra Señora y fueron creados por João de Sousa Araújo. El arco crucero ostenta en todo el arco un mosaico, hecho en las Oficinas del Vaticano y ofrecido por los católicos de Singapur, donde se lee «Regina Sacratissimi Rosarii Fatimae Ora Pro Nobis» (Reina del Sacratísimo Rosario de Fátima, ruega por nosotros). El 10 de abril de 1998 fue colocada en las paredes laterales un Viacrucis, constituído por 15 paneles en mosaico, de la autoría de Fred Pittino.

En 1995, fue remodelado el presbiterio, bajo el proyecto del arquitecto Erich Corsepius. En el centro se sitúa el altar, de piedra, para donde fue trasladado del primitivo altar el frontal de plata -joya de arte creada por la Joyería Aliança- en la que está representada la Última Cena. El ambón, la peana de Nuestra Señora y la silla de la presidencia son hechos de la misma piedra del altar. El sagrario, al igual que el frontal del altar, es de plata labrada. El cuadro del retablo es obra del pintor João de Sousa Araújo y representa el Mensaje de Nuestra Señora que desciende en forma de luz y de paz, al encuentro de los videntes, preparados por el Ángel, a través de su encuentro con Cristo en la Eucaristía; presente está también la Iglesia (en las personas del obispo diocesano y de los papas, ahí representados).

En el brazo izquierdo del transepto se encuentra la capilla en la que reposan, desde el 1 de mayo de 1951, los restos mortales de la Beata Jacinta, que murió el día 20 de febrero de 1920, y los de la Hermana Lucía, que falleció el 13 de febrero de 2005 y fue trasladada para allí el día 19 de febrero del año siguiente. La imagen de Jacinta que se encuentra allí es de la autoría de Clara Menéres y fue bendecida por Juan Pablo II el día 13 de mayo de 2000. En el extremo opuesto del transepto está la capilla donde están depositados desde el 13 de marzo de 1952 los restos mortales del Beato Francisco, que murió el 4 de abril de 1919. Aquel mismo día 13 de mayo de 2000, Juan Pablo II bendijo la imagen de Francisco, obra del escultor José Rodrigues.

El órgano que se encuentra en el espacio del coro, al fondo de la basílica, fue construído y montado por la firma italiana Fratelli Ruffatti e inaugurado en 1952. Los cinco cuerpos del órgano, originalmente dispersos, fueron entretanto reunidos en el coro, en 1962. En 2015, en el ámbito de la celebración del centenario de las apariciones de Fátima, el órgano, que se encontraba hace varios años en avanzado estado de deterioro, fue objeto de una profunda intervención de restauración/reconstrucción. Del órgano de Ruffatti original fue utilizado una parte sustancial de los tubos, encuadrados ahora en una nueva caja, concebida en una estética contemporánea, resultado de una estrecha colaboración entre el organero y los servicios de arquitectura del Santuario de Fátima. La nueva versión del instrumento – construída por la firma mascioni Organi – presenta, tal como la anterior, cinco manuales, aunque con una disposición reestructurada, y cuenta con cerca de 90 registros.

 


 

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Columnata

El conjunto arquitectónico que la Columnata constituye es obra de António Lino. Compuesta de 200 columnas y medias columnas y 14 altares, la Columnata integra un Viacrucis con paneles en cerámica, ejecutados en la Fábrica "Viúva Lamego", segundo diseño de António Lino y en colaboración con el ceramista Manuel Cargaleiro.

Sobre la Columnata, se ven 17 imágenes. Algunas son santos cuyas congregaciones están presentes en Fátima, otras de aquellos santos que, por sus escritos y pregones, fueron "apóstoles marianos". Las imágenes grandes miden 3,2 metros y las pequeñas 2,3 metros.

El órgano del Recinto, instalado en la sala del coro, del lado izquierdo de la Basílica de Nuestra Señora del Rosario, fue construído por Yves Koenig. Cuenta con 20 registros, repartidos por dos manuales y bielas. Su composición permite el acompañamiento de las grandes celebraciones y, gracias a las amplias potencialidades sonoras que posibilita, está apto para la interpretación de un largo repertorio.


 

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Recinto de Oración

El Recinto de Oración es una amplia explanada, rodeada por frondosa arboleda al norte y al sur y circunscrita, en el este y oeste, por la Basílica de Nuestra Señora del Rosario y por la Basílica de la Santísima Trinidad, respectivamente. Se constituye como espacio que invita a la interioridad y a la oración y congrega conmemorativamente las grandes asambleas que en Fátima se reúnen.

Encina Grande

La Encina Grande, como así la llaman en muchos de los documentos primitivos referentes a las apariciones, es un árbol con más de cien años y fue la única de entre las que ahí existían que prevaleció. No fue sobre él donde Nuestra Señora apareció, pero desde temprano quedó ligado a las apariciones. En efecto, y como cuenta Lucía, fue justamente cuando pasaban junto a esta encina cuando los tres pequeños pastores de Aljustrel vieron por segunda vez el relámpago que precedió la aparición del 13 de mayo. En los meses siguientes, era en la sombra de la Encina Grande donde los tres pastorcitos rezaban el rosario con las personas que los acompañaban, preparándose para recibir la visita de la Señora.

La Dirección General de los Recursos Forestales de Portugal la clasificó, en enero de 2007, de ejemplar de "interés público", por su tradicional asociación a las apariciones.

 

Monumento al Sagrado Corazón de Jesús

El conjunto arquitectónico que sustenta la imagen del Sagrado Corazón de Jesús se encuentra sobre la primitiva estructura de la fuente que se construyó como consecuencia de las perforaciones efectuadas allí, que surge de la necesidad de encontrar, en Cova de Iria, agua para satisfacer a los peregrinos. De ese primitivo conjunto quedó apenas visible, después de las obras de regularización del Recinto, la parte superior y la columna que soporta aquella estructura.

Esta es de bronce dorado y su autor no es conocido. Fue ofrecida por un peregrino y bendecida el día 13 de mayo de 1932, por el entonces nuncio apostólico en Portugal, D. João Beda Cardinale.

La localización de este monumento en el centro geográfico del Santuario es significativa ilustración de la centralidad de Jesucristo en el mensaje de Fátima.

 

Pesebre

De la autoría de José Aurélio, fue inaugurado en la madrugada del 25 de diciembre de 1999, inicio del Gran Jubileo del Año 2000.

Tiene la forma de un triangulo, alusivo a la Santísima Trinidad, con 5 metros de base y de altura, y es de chapa de acero inox perforada.

 

Muro de Berlín

Inaugurado el 13 de agosto de 1994, se trata de un bloque del muro que, construído en la noche del 13 al 14 de agosto de 1961, dividió la ciudad de Berlín durante casi treinta años, llegando a ser demolido en noviembre de 1989. El bloque, que pesa 2,6 toneladas y mide 3,6 por 1,2 metros, fue ofrecido por un portugués residente en Alemania. El arreglo del monumento es del arquitecto José Carlos Loureiro.

 

Homenajes a Manuel Nunes Formigão y Luís Fischer

Este monumento-recuerdo dedicado al canónigo Dr. Manuel Nunes Formigão y al padre Prof. Dr. Luís Fischer, dos ilustres presbíteros que estuvieron en los fundamentos de la historiografía de las apariciones de Fátima y de la difusión de su mensaje, fue inaugurado el 13 de octubre de 1998. Se encuentra en la proximidad del Muro de Berlín, está constituído por siete paneles de granito verde perla y fue concebido por Graça Costa Cabral.

 


 

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Basílica de la Santísima Trinidad

La intención de construir una nueva iglesia en el Santuario de Fátima remonta a 1973. Se verificó, en este momento, que la Basílica de Nuestra Señora del Rosario no tenía ya capacidad para acoger cabalmente a los peregrinos, particularmente los domingos y otros días de mediana afluencia. En 1997, el Santuario organizó un concurso internacional, del cual resultó la selección del arquitecto griego Alexandros Tombazis, con un proyecto que preveía la construcción de la nueva iglesia al fondo del Recinto de Oración, junto a la Plaza de Pío XII.

El lanzamiento de la primera piedra tuvo lugar el 6 de junio de 2004, Solemnidad de la Santísima Trinidad. Varias razones contribuirán para la elección de dedicar la nueva iglesia a la Santísima Trinidad: las apariciones del Ángel de la Paz, con la insistente invitación a la adoración a Dios Trinidad; las palabras de Juan Pablo II proferidas en la Capilla de las Apariciones, en mayo de 1982, en las cuales elevó su acción de gracias a la Santísima Trinidad; el Gran Jubileo del Año 2000, también dedicado a la Santísima Trinidad...

La Iglesia de la Santísima Trinidad fue dedicada el 12 de octubre de 2007 por el cardenal Tarcisio Bertone, entonces Secretario de Estado del Vaticano y legado de Benedicto XVI para la clausura del nonagésimo aniversario de las apariciones de Nuestra Señora a los tres niños pastores videntes.

En 2012, la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos concedió a este templo el título de basílica, concesión atribuída por decreto de 19 de junio de 2012 y que pone en evidencia su relevancia pastoral y, sobre todo, el especial vínculo de comunión con el santo padre -dimensión particularmente importante del mensaje de Fátima- y simultaneámente al cariño que él nutre por Fátima.

La Basílica de la Santísima Trinidad tiene forma circular con 125 metros de diámetro sin apoyos intermedios; está soportada por dos vigas de 182,5 metros, con un espacio libre de 80 metros y una altura máxima de 21,15 metros. La altura del edificio es de 18 metros. Es, en su totalidad, de color blanco y tiene un total de 8.633 asientos. El interior es divisible en dos sectores, a través de una pared móvil de 2 metros de altura. El presbiterio tiene capacidad para cerca de 100 concelebrantes.

El altar, el ambón, las sillas de la presidencia y el pavimento del presbiterio son de piedra caliza blanca; el resto del pavimento es de piedra ataija crema; en el interior de la iglesia, y de ataija azul, en los otros espacios.

Iconografía exterior

El pórtico de entrada presenta una escultura suspensa, en malla de red de acero, que evoca las apariciones del Ángel e invita a entrar en el templo y adorar a la Santísima Trinidad; su concepción se debe a Maria Loizidou. La puerta principal, en bronce, está dedicada a Cristo y es de la autoría de Pedro Calapez. Al lado de esta puerta, en el plano superior, se encuentran paneles representativos de los veinte misterios del Rosario, del mismo autor. En un plano inferior, dos paneles de vidrio con cuatro citas biblicas grabadas en veintiseis lenguas, obra de Kerry Joe Kelly, constituyen un monumento a la Palabra de Dios, a la universalidad de los peregrinos de Fátima y a la Santísima Trinidad. Las puertas laterales, hechas en bronce y con 8 metros de altura, están dedicadas a los Doce Apóstoles; el grafismo de las inscripciones es de Francisco Providência.

 

Iconografía interior

El altar está constituído por un bloque único de piedra de la región, blanco de mar, tiene 3,5 metros de longitud, 1,9 metros de profundidad y 94 centímetros de altura. Pesa cerca de 16 toneladas. En su cara delantera fue colocado un fragmento marmóreo de la tumba del apóstol Pedro (sobre la cual está constituída la Basílica de S. Pedro, en el Vaticano). Esta pequeña piedra es una señal visible de la comunión con la Iglesia Universal y recuerda la unión de Fátima y de su mensaje al santo padre. El crucifijo que pende sobre el presbiterio tiene 7,5 metros de altura y se encuentra sobrepuesto al Cordero del panel. Hecho de bronce, es obra de Catherine Greene. La escultura de Nuestra Señora representa a María joven, con los brazos abiertos y dejando ver su Inmaculado Corazón y el rosario. Esculpida en mármol blanco de Carrara, tiene 3 metros de altura y es la creación de Benedetto Petrogrande. Por fin, el panel que cubre la pared curva del fondo del presbiterio es un mosaico con 10 metros de altura y 50 de largo, hecho en terracota dorada y moldeada manualmente. El color oro simboliza la santidad y la fidelidad de Dios, teniendo los tres trazos rojos la finalidad de realzar el dorado y favorecer la percepción del misterio y de la santidad. El dinamismo y la tensión de luz y oro en los sentidos horizontal y vertical pretenden convocar hacia la apertura a la belleza, la comunión y al amor. El panel es de la autoría de Marko Ivan Rupnik y fue ejecutado por un grupo de artistas especializados, provenientes de ocho naciones y de cuatro Iglesias cristianas.

 

Galilé de los Apóstoles S. Pedro y S. Pablo y área de la Reconciliación

La Galilé de los Apóstoles S. Pedro y S. Pablo constituye una vasta zona, en forma de pasillo, situada en la parte subterránea entre la Basílica de la Santísima Trinidad, cuyo complejo la integra, y el Recinto de Oración. Accesible por medio de dos escaleras y dos rampas que en ella desembocan, tiene la longitud de 150 metros y la pared cubierta por azulejos de la autoría de Alvaro Siza Vieira. La Galilé de los Apóstoles surge como atrio común a las capillas de la zona de la Reconciliación – Capilla del Santísimo Sacramento, Capilla de la Muerte de Jesús, Capilla de la Resurrección de Jesús, Capilla del Sagrado Corazón de Jesús y Capilla del Inmaculado Corazón de María – y al Convivium de San Agustín, espacio polivalente que comulga del mismo lenguaje arquitectonico que todo el complejo. En el atrio de la Capilla de la Muerte de Jesús y de la Capilla del Santísimo Sacramento se encuentra un Via Lucis de la autoría de Vanni Rinaldi.

Desde la Galilé de los Apóstoles se contempla un par de espejos de agua invitando a la reflexión y a la interioridad. El primero, al lado de S. Pedro, alude a la primera creación, la creación de la vida; el segundo, del lado de S. Pablo, apunta hacia la segunda creación, el Bautismo, como participación en la nueva vida de Cristo.

 

Plazas de Juan Pablo II y de Pío XII y Cruz Alta

La zona envolvente de la Basílica de la Santísima Trinidad está constituída por dos plazas. La Plaza de Juan Pablo II comprende el área que está en el comienzo de la Basílica y ahí se encuentran, al nordeste, la estatua de Juan Pablo II, de la autoría de  Czeslaw Dzwigaj, y, al noroeste, la estatua de Pablo VI, obra de Joaquim Correia. También aquí se sitúa, en la proximidad de la estatua del papa polaco, la Cruz Alta – 34 metros de altura y 17 de largo, hecha en acero –, concebida por Robert Schad. La Plaza de Pío XII, en el área poniente de la Basílica, presenta la estatua de Pío XII, al sudoeste, de la autoría de Domingos Soares Branco, y la de D. José Alves Correia da Silva, al sudeste, obra de Joaquim Correia.

 


 

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Capilla del Santísimo Sacramento

El Santísimo Sacramento está expuesto para la adoración en el Santuario de Fátima desde el 1 de enero de 1960.

Comenzó siendo expuesto en la capilla del Hospital de Nuestra Señora del Carmen, actual Casa de retiros de Nossa Senhora do Carmo. En 1964, el Lausperene – exposición permanente del Santísimo Sacramento – ya se realizaba en el Albergue de los Enfermos, hoy Casa de Retiros de Nossa Senhora das Dores. Más tarde, en 1987, fue inaugurada la Capilla de la Adoración, en la extremidad del brazo meridional de la Columnata, ahora dedicada al Ángel de la Paz.

El día 13 de julio de 2008, el Lausperene pasó a realizarse en la nueva Capilla del Santísimo Sacramento, localizada en el complejo de la Basílica de la Santísima Trinidad. Esta capilla tiene 200 asientos y es accesible durante la totalidad del día, a partir de la Galilé de los Apóstoles S. Pedro y S. Pablo. La custodia, de plata, es de la autoría del escultor Zulmiro de Carvalho y fecha de 1986.


 

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Capillas de la Reconciliación

En el área de la Galilé de los Apóstoles S. Pedro y S. Pablo se encuentra la Capilla del Sagrado Corazón de Jesús y la Capilla del Inmaculado Corazón de María, enteramente dedicadas a la celebración del sacramento de la Penitencia. Tienen, respectivamente, 16 y 12 confesonarios.


 

Capilla de la Muerte de Jesús

La Capilla de la Muerte de Jesús, situada en el área de la Galilé de los Apóstoles S. Pedro y S. Pablo, acoge algunas de las celebraciones del programa oficial del Santuario de Fátima. Tiene capacidad para 600 personas sentadas.


 

Capilla de la Resurrección de Jesús

La Capilla de la Resurrección de Jesús tiene 200 lugares y 16 confesonarios. Forma parte del complejo de la Basílica de la Santísima Trinidad, situándose en el área de la Galilé de los Apóstoles S. Pedro y S. Pablo.


 

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Vía crucis en el Camino de los Pastorcitos y Calvario Húngaro

Con inicio en el Rotonda de Santa Teresa de Ourém (Rotonda Sur) y siguiendo el camino habitualmente recorrido por los pastorcitos, el Víacrucis en el Camino de los Pastorcitos termina en el Calvario Húngaro – que fue originalmente designado por "Calvario Húngaro Cardenal Mindzenty" –, cuya capilla está dedicada a San Estebán, rey de Hungría.

Las catorce estaciones del Víacrucis y la capilla, ofrecidas por los católicos de Hungría, fueron proyectadas por Ladislau Marec. La primera piedra del Víacrucis fue bendecida el 21 de junio de 1959 y la primera piedra de la capilla el 11 de agosto de 1962. Las estaciones y la Capilla de San Esteban fueron bendecidas el día 12 de mayo de 1964. La 15ª estación, bendecida e inaugurada el 13 de octubre de 1992, fue ofrecida por la parroquia húngara de Lajosmizse en señal de gratitud por la "resurrección" de Hungría.

Los paneles de las estaciones, en bajorrelieve, y la imagen de Nuestra Señora Patrona de Hungría, que está en la capilla, son de la autoría de Maria Amélia Carvalheira da Silva. Las esculturas del calvario son obra de Domingos Soares Branco. En la capilla, las vidrieras, de la autoría de Pedro Prokop, representan santos húngaros; y en los dos grandes mosaicos del techo, del mismo autor y compuestos por pequeñas piedra de mármol, figuran la aparición de Nuestra Señora a los tres videntes y la entrega de la corona de Hungría por el rey San Esteban a Nuestra Señora.

HORARIOS

Misa

Misa, en portugués, en la Basílica de la Santísima Trinidad

11h00 - 12h15
Rosario

Rosario, en la Capilla de las Apariciones

12h00 - 12h30

TIENDA ONLINE


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