01 de enero, 2026
Los peregrinos invitados a vivir el 2026 siguiendo el ejemplo de MaríaEn la misa celebrada el 1 de enero en la Basílica de la Santísima Trinidad, el padre Carlos Cabecinhas invitó a los peregrinos a confiar el nuevo año a la protección de María.
Cientos de peregrinos se reunieron, el primer día del año, en la Basílica de la Santísima Trinidad, para celebrar la solemnidad de Santa María, Madre de Dios, en la eucaristía de las 11:00, presidida por el rector del Santuario de Fátima, el padre Carlos Cabecinhas. En su homilía, el rector subrayó que «entrar en el nuevo año bajo la protección de Nuestra Señora significa confiarle nuestras esperanzas, anhelos y expectativas para 2026». El padre Carlos Cabecinhas animó a los fieles a seguir el ejemplo de María, en sus actitudes de fe y de vida, a través de tres desafíos concretos. El primero, traducido en la disponibilidad total a Dios y a su voluntad, se inspira en el «sí» de la Madre de Dios. «Es el sí de María lo que hace posible el milagro de la Navidad», afirmó. En un segundo momento, evocando la alegría de los pastores y la humildad de la Virgen María, el rector invitó a los fieles a reconocer la acción de Dios en sus propias vidas. «Son los humildes y los pobres, los que se saben frágiles y necesitados de Dios, los que se alegran porque el Señor viene a sus vidas», destacó, exhortando a los cristianos a alabar y glorificar a Dios por sus maravillas. El tercer y último desafío se centró en la actitud de escuchar y reflexionar sobre la presencia de Dios en la vida cotidiana. A partir del Evangelio proclamado, el padre Carlos Cabecinhas recordó que María «guardaba todos estos acontecimientos, meditándolos en su corazón». Esta es la actitud que también inspira el tema del nuevo año pastoral: «Corazón de María, camino para ver a Dios».
En el contexto del Día Mundial de la Paz, el presidente de la celebración también hizo un fuerte llamamiento a la paz en el mundo, pidiendo que no se ceda «a la tentación de la indiferencia ante el sufrimiento de tantos hermanos y hermanas nuestros». Para concluir, el padre Carlos Cabecinhas reiteró la invitación a los peregrinos a dejarse guiar, a lo largo de 2026, por el ejemplo de María, Madre de Dios y Madre de la esperanza. |