05 de abril, 2026
Domingo de Pascua: «Nos corresponde a nosotros, como a Jesús, ir por el mundo haciendo el bien»Miles de peregrinos se dieron cita, en la mañana del Domingo de Pascua, en la Basílica de la Santísima Trinidad, para celebrar el momento más importante de la fe cristiana.
Durante la celebración de la misa del Domingo de Pascua, el rector del Santuario de Fátima, el padre Carlos Cabecinhas, recordó que la resurrección de Jesús es el núcleo de la fe cristiana y subrayó que «celebrar la Pascua es ver de otra manera», en la medida en que implica «una mirada desde Dios sobre la realidad de nuestra vida y del mundo en el que vivimos». Ante una numerosa congregación, en la Basílica de la Santísima Trinidad, el presidente de la celebración puso de relieve la presencia de Cristo resucitado en los gestos concretos de solidaridad, subrayando que la fe se revela en la dedicación al prójimo y en la lucha contra la indiferencia. Ante una visión a menudo pesimista de la realidad, el padre Carlos Cabecinhas advirtió del riesgo de que los cristianos se centren excesivamente en la idea de la ausencia de Dios. «Quizás nos lamentamos demasiado», afirmó, defendiendo que la presencia divina puede reconocerse precisamente en el cuidado y la compasión que nos muestra el prójimo, en el día a día.
La homilía también lanzó un llamamiento directo a la acción: más que reconocer el bien, los fieles están llamados a convertirse ellos mismos en señal de esa presencia. «Celebrar la Pascua es también esto: vencer la indiferencia», subrayó el presidente de la celebración. «Damos testimonio de Cristo vivo y resucitado cuando no nos encerramos en nosotros mismos y en nuestro egoísmo, cuando no nos encerramos en nuestros intereses legítimos o más o menos mezquinos, y nos disponemos a abrirnos a los demás con gestos concretos de atención, de amor y de entrega», señaló. En un contexto mundial marcado por las guerras, la incertidumbre y la soledad, el padre Carlos Cabecinhas recordó la importancia del testimonio cristiano como fuente de esperanza. «No hay mejor resumen que podamos hacer de nuestra vida: pasó haciendo el bien», señaló. La celebración de la misa del Domingo de Pascua contó con la participación de una sección de metales, que acompañó al coro del Santuario de Fátima y al organista titular. La celebración se vio enriquecida por dos trompetas (Carolina Alves y Gonçalo Nunes), una trompa (Sebastião Reis), un trombón (Hugo Pedrosa) y una tuba (Miguel Alves).
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